La causa del orden

La naturaleza aparece como un proceso dinámico, evolutivo, lejos de aquella noción estática de la misma propia del materialismo mecanicista. La ciencia moderna ha desarrollado el caracter evolutivo, histórico, de la realidad que solo se puede captar plenamente mediante la categoría de proceso. El dinamismo esencial de la naturaleza presenta también un caracter formal o estructural que se opone al aumento de desorden que expresa el segundo principio de la termodinámica. la naturaleza presenta procesos de ordenación (los seres vivos) que parecen invertir el proceso de muerte térmica que expresa el segundo principio”.
Francisco José Martínez Martínez

Lo divino en los griegos

Así es -sostiene Hartmann- cómo lo posible lleva en el mundo aristotélico una triste existencia espectral. Si le hubiera otorgado a la simiente un carácter propio de efectividad, considerándola tan real como la propia planta, suprimiría el dualismo y establecería una suerte de proceso relacional. Pero no lo hace puesto que para él sólo constituye efectividad la realización del eidos y la simiente no tiene eidos propio.1)

La armonía prestablecida en Leibniz

La caótica voluntad de Schopenhauer

La teología moral de Kant: la naturaleza como un sistema de fines

Considero la teología moral de Kant como un argumento ontológico debilitado: en vez de afirmar la necesidad de la existencia de Dios la formula como un postulado fuerte, pues es un derecho emanado de ciertas necesidades de la razón. 2)

Contraste con Leibniz, para el cual la armonía prestablecida era un presupuesto de su sistema que permite un punto de vista materialista mediante intercambiar a Dios como fuente de dicha armonía con cualquier proceso de la naturaleza que tuviera el mismo efecto. Al apostar por un sistema de fines, por una teleología, Kant necesita a Dios para justificar el orden pues toda teleología implica una intención por parte de un actor.

Caffarena: “La afirmación postulatoria de 'fe racional' es una afirmación de realidad. El que sea realidad noumenal (es decir, puramente inteligible) y no empírica no quita nada de realidad”3).

"La estructura del mundo real" de Nicolai Hartmann

La respuesta de Hartmann consiste en romper el dualismo introduciendo la noción de necesidad y en tratar la relación de los modos no mediante el protocolo de exclusividad que rige la relación entre las maneras del ser sino en considerar la relación entre los modos de modo similar a como se considera la relación entre los momentos del mismo.4)

Una caja de herramientas para el análisis estético y político: estratos y modos, charla de Jordi Claramonte en Medialab Prado sobre prácticas artísticas y activistas en la red.

Las leyes del caos de Prigogine

2) Caffarena, “La filosofía de la religión en Kant” en “Filosofía de la religión” edición de manuel Fraijó, páginas 183-186
3) página 186